domingo, 21 de junio de 2009

Gudari de las libertades

El viernes empecé (como muchos) mi jornada laboral con la tristísima noticia de que ETA volvía a matar. Esta vez, a Eduardo Puelles García, policía de 49 años, marido, padre, hermano, amigo. De nuevo el dolor, la rabia, la impotencia. De nuevo el desprecio más absoluto por los verdaderos opresores del pueblo vasco: la morralla de ETA. Los sentimientos de siempre, lo de siempre. Hay cosas que no cambian, pase el tiempo que pase.



Sin embargo, he tenido la satisfacción de comprobar que hay otras que sí. En este caso, la respuesta institucional, que miles de mis conciudadanos (si me permiten la expresión a pesar de llevar tanto tiempo fuera de mi Bilbao del alma) aplaudieron y agradecieron tomando la calle y alzando su silencio por la libertad y contra el terrorismo. Decía hace mes y medio que Patxi López comenzaba su andadura con muchos de nosotros depositando nuestras esperanzas en él, y hoy puedo decir que a mí no me ha defraudado. Su respuesta al atentado ha sido contundente, responsable y libre de ambigüedades, algo a lo que los vascos no estamos acostumbrados. También lo ha sido la respuesta de la oposición, algo a lo que el país entero no está muy acostumbrado...



Miles de personas se han echado a la calle a arropar a esta familia y a otras muchas que hoy reviven su drama personal, el oscuro día en que la barbarie terrorista les arrebató a los suyos y acabó con una parte de ellos mismos. A estas alturas deberíamos estar "anestesiados" contra el dolor, pero ha quedado claro que no es así. Y si no es así aún hay esperanza, nuestra sociedad no está tan enferma como pensábamos, la batalla no está todavía perdida. Como ha dejado patente nuestro Lehendakari con el discurso institucional más humano que recuerdo en mucho tiempo. Toda una declaración de intenciones, dicen que de su puño y letra.

© El Correo Digital


La respuesta de las víctimas ha sido toda una lección de entereza y dignidad, lágrimas contenidas y cabezas altas: "Mi hermano no es una víctima, es un gudari de la lucha por las libertades". No podría estar más de acuerdo. Amigo, tu hermano dedicó su vida a defender lo nuestro, a luchar por la verdadera libertad de su pueblo, que es la libertad de pensamiento y el derecho a la vida. Y lo pagó caro. Lo mínimo que podemos hacer es honrarle como se merece, como al héroe que fue, y honrar a los que toman el relevo y continúan luchando por lo mismo, creyendo en lo mismo. Y darte las gracias por reclamar para ti, para nosotros, una de las muchas cosas que esta gentuza intenta arrebatarnos. El hecho de que hayas empleado la palabra gudari y no otra sin duda habrá sorprendido y escandalizado a muchos. Yo te lo agradezco. Durante décadas ha formado parte del imaginario radical, que pretendía hacernos creer que los verdaderos gudaris son los que queman autobuses, lanzan cócteles, ponen bombas y pegan tiros para "liberar a Euskalherria". Pero no. Esos son hiltzailes, asesinos, tu hermano sí fue un auténtico gudari, un soldado de la libertad.



ETA, si ésta es vuestra Euskadi libre... no la queremos. ETA KANPORA. Eduardo, gogoan zaitugu...

jueves, 7 de mayo de 2009

Hoy empieza todo


Además de ser un programa de Radio 3, "Hoy empieza todo" es también una película en mi lista de títulos pendientes. Y el título que pensaba darle a este blog que tanto se ha hecho de rogar, si no fuera porque ya existe uno con el mismo nombre que, según he podido comprobar, lleva inactivo la friolera de CUATRO AÑOS... Pero bueno, supongo que la segunda opción tampoco es mala, y además Madrid se merece la publi. Antes le tocó el turno a Luxemburgo, así que mi "nueva" ciudad (o no tan nueva) no se merece menos :)

Al menos he podido utilizarlo como título para este post, y va con dobles intenciones: hoy empieza todo en Madrid, ciudad abierta, pero además es un día histórico para mi tierra, el País Vasco, ya que hoy comienza la andadura de Patxi López como primer lehendakari no nacionalista de la historia. Y, la verdad, hacía falta. Hacía falta que las instituciones vascas volvieran a estar en manos de quienes creen en ellas y de quienes prometen (que luego cumplan es otra cosa) servir a la sociedad vasca desde el respeto a la ley. El señor Ibarretxe abandonó ayer su muy preciado cargo con una pataleta muy característica de los suyos, que creían estar donde estaban por una especie de derecho natural y no por los votos de los ciudadanos, y hoy de nuevo han vuelto a dar un claro ejemplo de falta de respeto a las instituciones y a lo que representan (los ciudadanos) negándole el aplauso al nuevo lehendakari y, en casos como el del señor Urkullu, incluso la asistencia.

No esperábamos menos de ustedes, la verdad. No esperábamos menos de quienes no han sabido (o no han podido) hacer más que calificar al nuevo gobierno de "frentista" (porque antes del 1-M en Euskadi se respiraba un clima de paz y hermandad, supongo) y de quienes se han erigido en garantes de las libertades del pueblo vasco pero nunca en los últimos 30 años han podido (o han querido) garantizar las libertades individuales, que como ciudadanos son las que de verdad nos importan... Veremos en qué desembocan las esperanzas que hoy miles de vascos tenemos depositadas en nuestro nuevo lehendakari y su gestión. Hoy empieza todo...